lunes, 8 de junio de 2015

DESCARTES: LAS REGLAS DEL MÉTODO

¡Buenas tardes! En la entrada de hoy, os vengo a hablar sobre Descartes, el padre de la filosofía Moderna. Descartes es un autor muy amplio, pero yo me voy a centrar en las reglas del método, una parte de su problema del conocimiento.


Antes de nada, voy a hacer una pequeña introducción:
Como ya he dicho anteriormente, Descartes es considerado el padre de la Filosofía Moderna al situar al sujeto en en centro de la reflexión filosófica. Además, Descartes es el autor principal del racionalismo, corriente que se caracteriza por tener una confianza absoluta en la razón humana. Los racionalistas creían que el origen, la fuente y los límites del conocimiento están en la razón.
Descartes vivió en una época en la que la Filosofía se estaba desmoronando. Cuando acabó de estudiar, se dio cuenta de que la Filosofía era un edificio falto de unidad e inservible, por lo que hacía falta construir uno completamente nuevo. El proyecto cartesiano consistió en unificar todas las ciencias en una sola. Para esto, Descartes creyó necesario un método, es decir, una determinación rigurosa de las reglas universales a las cuales debe ajustarse todo razonar.

Aquí se nos presentan las reglas del método cartesiano


PROBLEMA DEL CONOCIMIENTO: LAS REGLAS DEL MÉTODO

En una época de cambios, en la que las certezas más inamovibles habían sido desmoronadas por la Revolución Científica, Descartes se dio cuenta de que las ciencias estaban siendo capaces de aportar nuevos conocimientos y la Filosofía no, por esto decidió hacer de la Filosofía una ciencia estricta a imitación de las Matemáticas, utilizando un método riguroso y preciso como el que poseía la ciencia.
La necesidad del método estaba también implicada en la emancipación de la razón (esta debía ser capaz de fijar sus propios límites, de dictar las reglas que le permitieran distinguir la verdad del error y de indicar los procedimientos que le facilitaran descubrir nuevas verdades).


1. Regla de la evidencia

'No aceptar como verdadera cosa alguna que no sea evidente, aceptar solo aquello que se presente tan clara y distintamente que no haya ocasión de ponerlo en duda.'

El sentido de esta regla es el de doblegar la razón a lo evidente. Pero, ¿qué es evidente? Evidente es todo aquello que para ser conocido no requiere más que una simple intuición. Una idea es evidente cuando es clara (no contiene nada de otras ideas y se diferencia de ellas) y distinta (en ella se distinguen cada una de sus partes).


2. Regla del análisis

'Consiste en dividir las cuestiones que se han de examinar, en el mayor número de partes posibles y necesarias para su mejor solución.'

Al descomponer un problema, se reduce lo indeterminado a unos cuantos elementos determinados, que pueden ser intuidos mediante la evidencia.


3. Regla de la síntesis

'Conducir ordenadamente mis pensamientos, empezando por los objetos más simples y más fáciles de conocer, para ir ascendiendo poco a poco, gradualmente, hasta el conocimiento de los más complejos.'

Así, iríamos de lo absoluto a lo relativo, de lo independiente a lo dependiente. Absoluta es toda idea clara y distinta, toda noción simple, que no es deducida de ninguna anterior ni se puede descomponer en otras. Relativas son aquellas ideas que derivan de las absolutas. Estas nociones absolutas son las famosas naturalezas simples de las que hablará Descartes.


4. Regla de la comprobación

Esta es la última regla y consiste en revisar el proceso con la finalidad de estar seguros de que no hemos olvidado nada en los procesos de análisis y síntesis.


*Aquí os dejo una imagen en la que se resume lo anterior


Bueno, y hasta aquí la entrada de hoy, espero que os haya gustado.
¡Nos leemos!

-Inés

domingo, 7 de junio de 2015

HOBBES

¡Muy buenas!

Hoy os traigo una entrada sobre Hobbes, uno de los teóricos del Contrato Social que hemos estudiado en clase junto a Locke y Rousseau.

La principal obra de Hobbes es Leviathan.


A diferencia de Aristóteles, que definió al hombre como un ser social por naturaleza, para Hobbes, el hombre es un lobo para el hombre.
En el estado de naturaleza que nos describe, todos los hombres poseen similares características físicas e intelectuales. De esta igualdad surge la esperanza común de poseer aquello que se desea, pero en el momento en el que dos o más hombres desean la misma cosa, nacen la enemistad y la guerra. Cada individuo verá en el otro un rival al que buscará dominar.

Siendo el estado de naturaleza un estado de guerra de todos contra todos, el progreso resulta imposible y cada uno deberá sobrevivir por sus propios medios. Nada es justo o injusto, ya que no existen las leyes. Pero por otra parte, el hombre tiene una inclinación natural a la paz, guiada por el temor a la muerte y el deseo de tener una vida placentera. La razón sirve para encontrar esa paz, y así es como surge el contrato social, que es, básicamente, el acuerdo de no destruirse mutuamente. 
Los individuos renuncian a sus poderes y los transfieren a un Soberano o Asamblea, aunque más tarde, Hobbes niega la posibilidad de una Asamblea, ya que habría enfrentamientos como el el estado de naturaleza, por lo que es mejor que todo el poder se concentre en una misma figura.
Hobbes es un fiel defensor de la monarquía absoluta. En su contrato social, todos los poderes se transfieren a un Soberano, que está por encima del pueblo.

El estado de naturaleza no existió realmente en la historia, sirve como hipótesis para reflexionar sobre el funcionamiento de la sociedad humana y ayuda a Hobbes a defender la monarquía absoluta sin tener que apelar al derecho divino.
Ahora bien, el estado de naturaleza está latente en todas las sociedades humanas, y cuando se rompe el pacto que las aglutina, se ven abocadas a caer en el estado de guerra permanente.


Fuera del Estado civil hay siempre guerra de cada uno contra todos. Mientras los hombres viven sin un poder común que los atemorice a todos, se hallan en la condición de guerra de todos contra todos. La guerra no consiste solamente en batallar, sino que en el hombre hay una disposición permanente hacia ella y, cuando la guerra no es manifiesta, siempre se encuentra de forma latente, aún en la sociedad civil

¡Hasta pronto!

-Inés

domingo, 31 de mayo de 2015

SANTO TOMÁS DE AQUINO

¡Muy buenas!
En la entrada anterior os hablé sobre San Agustín y la síntesis que hizo de la razón y la fe. Bien, pues hoy os traigo al representante de la otra corriente filosófica que se dio en la Edad Media, Santo Tomás de Aquino.
Santo Tomás es el máximo representante de la escolástica, corriente que se dio tras la patrística y que da nombre genérico a la filosofía medieval debido a su importancia.
Dentro de la obra de San Agustín me centraré en su síntesis en torno a la relación fe-razón, que como expliqué en la entrada anterior, es la principal preocupación en la filosofía de la Edad Media.

La principal tarea de Santo Tomás fue hacer racional la fe, se encargó de encajar la filosofía dentro de los dogmas del cristianismo.
Antes y después de San Agustín, bullía en la cabeza de muchos pensadores un interrogante: ¿Qué ocurre si las conclusiones de la razón difieren de las verdades reveladas por Dios?
Algunos teólogos, que identificaban el cristianismo con la verdad y el paganismo con la mentira, y que normalmente tenían escasos conocimientos sobre los sistemas filosóficos griegos, repudiaron los contenidos de la razón. Por otra parte, los puelemistas anticristianos rechazaron los contenidos de la revelación por ser irracionales.

En el mundo musulmán se produjo una situación parecida hasta que el pensador árabe Averroes desarrolló la teoría de la doble verdad. Según esta, hay dos verdades, la de fe y la de razón., ambas opuestas e irreconciliables, pero ambas válidas. Esta teoría fue un intento desesperado por defender la autonomía de la razón frente a la fe.


Santo Tomás establecerá una delimitación clara entre razón y fe y negará la doctrina de la doble verdad. Piensa que razón y fe son dos formas de saber que nos proporcionan conocimientos acerca del mundo, y aunque coinciden en esto, tienen muchas diferencias.
Mientras que la fe se origina de la creencia en la revelación divina (carácter sobrenatural) la razón es completamente natural, ya que está basada en las capacidades sensibles e intelectuales del ser humano.
Mientras que la fe nos proporciona conocimiento sobre los seres que quedan al margen de nuestro entendimiento, la razón nos informa de los seres materiales.
Se suele decir que la fe establece los conocimientos de 'de arriba a abajo' (de Dios a los seres concretos) y la razón 'de abajo arriba' (de los seres concretos a Dios).
La razón, por lo tanto, es limitada, ya que no puede conocer una serie de realidades que nos desbordan. Para conocer estas, está la fe. La fe, no suprime a la razón, sino que la complemente y completa.
Sin embargo, hay cuestiones, como el origen del mundo o la inmortalidad del alma, que pueden ser abordadas desde ambas perspectivas. Este es el conflicto que Santo Tomás pretendía  solucionar.

La solución que Tomás plantea es la de que, en primer lugar, la fe tiene que servir de guía e iluminación a la razón.
En caso de incompatibilidad entre las conclusiones racionales y la fe religiosa, las primeras deben ser consideradas como necesariamente falsas, lo que obligará al filósofo a revisar sus razonamientos para detectar dónde se ha equivocado.
La fe, solo le indica a la razón lo que es falso, pero no el camino que seguir.
También nos dice que la razón, puede y debe prestar su ayuda a la fe, ya que la teología puede aprovechar la filosofía para la defensa de los artículos de fe.

Con esta solución la razón obtuvo una autonomía relativa como fuente de conocimiento que para perfeccionarse se apoya en la fe.
Por último, Tomás dijo que los conflictos de surgen entre ambas solo son aparentes, ya que se producen por un uso erróneo de la razón cuando no se recurre al auxilio de la fe.



-Inés

domingo, 17 de mayo de 2015

FILOSOFÍA DE SAN AGUSTÍN: RAZÓN Y FE

¡Buenas tardes! Hoy vengo a hablaros sobre la filosofía de San Agustín.

San Agustín es un pensador que pertenece a la primera etapa de la Filosofía medieval conocida como Patrística.

Durante toda la Edad Media la preocupación principal en la Filosofía, fue el problema de la relación entre razón y fe. Ahora vamos a ver como lo afrontó San Agustín:

Para nuestro pensador, no hay una distinción clara entre razón y fe. 
Existe una sola verdad, y esta es la revelada por la religión. La razón lo que puede hacer es contribuir a comprenderla mejor. 
''Cree para comprender'' nos dice en una expresión de claro predominio de la fe, ya que, sin la creencia en los dogmas de fe no podremos llegar a comprender la verdad, Dios y todo lo creado por Él.
''Comprende para creer'' nos dice en clara alusión al papel subsidiario, pero necesario, de la razón como instrumento de aclaración de la fe: la fe puede y debe apoyarse en el discurso racional. ya que este, si está bien utilizado, no puede estar en desacuerdo con ella.

Esta vinculación entre razón y fe, se mantuvo en el pensamiento medieval hasta que Tomás de Aquino hizo una nueva interpretación.



¡Hasta otro día!

-Inés

domingo, 3 de mayo de 2015

LA REPÚBLICA DE PLATÓN

¡Muy buenas! En la entrada de hoy vengo a hablaros un poco sobre La república de Platón, obra en la que nos describe cómo sería su ciudad ideal.

Comenzaremos aclarando que hubo un hecho que marcó a Platón de por vida y determinó su filosofía: la condena y muerte de Sócrates.
Platón admiraba a Sócrates, por lo que se preguntaba cómo era posible que en Atenas no hubiera sitio para el hombre más sabio y justo que él había conocido. Se dio cuenta de que ''el filósofo solo tiene sitio en la ciudad si se convierte en jefe de ella; de lo contrario, la filosofía pasa a ser una actividad peligrosa''. A partir de esto desarrolló su ciudad ideal, una ciudad perfecta, utópica, en la que podría vivir un hombre como Sócrates y en la que los filósofos serían los gobernantes.

Ahora vamos a ver sus rasgos esenciales:
Esta ciudad es una ciudad simple, donde el hombre vive en sociedad ya que no es capaz de abastecerse por sí solo, por lo tanto, el lazo social no es el miedo, sino la solidaridad. Como el hombre necesita cosas y, como hemos dicho anteriormente, no es capaz de autoabastecerse, se crea la división social del trabajo, de forma que en la ciudad, todo el mundo tiene algo que hacer. Así, poco a poco la ciudad se va haciendo más rica y lujosa. Aparece entonces la clase de los guardianes, que son los encargados de defender la ciudad de los enemigos y de gobernarla, por lo que hay que escogerlos con cuidado de la élite moral y física de los adolescentes. A todos ellos se les da una educación común, que trata de inculcar los valores de la virtud y la justicia. Se comienza por la educación primaria, que se da a todos los niños y consta de música y gimnasia. Después, para los futuros guardianes, se crea la enseñanza secundaria, que les instruye en ciencia y en educación militar. 
Tras 10 años de pruebas morales y ejercicios científicos, los futuros gobernantes se preparan para afrontar la prueba más difícil, la de la filosofía. Si logran pasarla, se convierten en reyes de la ciudad.

Hay que aclarar que los guardianes no dominan la ciudad, sino que la sirven, y para ello tienen que renunciar a todos las riquezas, por lo que su modo de vida no resulta atractivo para algunas personas.

De esta manera, Platón elabora tres clases sociales según los grados de saber: la base económica, los guardianes y los reyes filósofos. A cada una de estas clases, le corresponde un tipo de alma y una virtud, pero no quiero extenderme mucho, así que no entraré en ello.


Por último, decir que, la justicia, sin tener asiento fijo en ninguna de estas tres partes, es la que rige y orienta todo.

Y hasta aquí la entrada de hoy, no he querido entrar en muchos detalles, pero espero que os haya quedado un poco claro qué era para Platón una ciudad ideal.

¡Nos vemos pronto!

-Inés


viernes, 27 de febrero de 2015

CONDICIONAMIENTO INSTRUMENTAL - SKINNER

¡Hola a todos! Hoy vamos a hablar sobre el condicionamiento instrumental. 
Lo primero de todo, decir que el condicionamiento instrumental es una teoría que se encuentra dentro del conductismo, que es una corriente psicológica que analiza la conducta humana desde una perspectiva totalmente científica, preocupándose por las conductas que se pueden observar y dejando de lado los procesos mentales.
La primera teoría conductista fue el condicionamiento clásico de Pavlov, que trabajó con perros y llevó sus resultados al ámbito humano. Pero, esta teoría no daba respuesta a todo lo que debía, por lo que Skinner desarrolló el condicionamiento instrumental.
Se planteó como objetivo principal descubrir las leyes que rigen el aprendizaje, para ello ideó lo que se conoce como 'Caja de Skinner': cogió una caja y puso una palanca, de modo que si se presionaba caía comida. Metió dentro a un ratón, y este comenzó a investigar, accionó la palanca y recibió comida. Después de un tiempo, el ratón lo había aprendido y accionaba la palanca a propósito para obtener la comida.
¿Qué conclusión sacó Skinner de esto? Sencillo, que para que se realice un aprendizaje, es necesario que haya un refuerzo (en el experimento, la comida).
Así, dependiendo del tipo de refuerzo que se utilice, se distinguen 4 tipos de condicionamiento instrumental:
1. Reforzamiento positivo: es el caso del que hemos hablado anteriormente. Se utiliza un premio o una recompensa para hacer que se desarrolle una conducta. Un ejemplo en el ámbito humano sería un niño que pronuncia sus primeras palabras y ve que a su alrededor se producen muestras de alegría, lo que le lleva a seguir pronunciando palabras.
2. Castigo: consiste en dar un refuerzo negativo para evitar que se produzca una acción. En el experimento de Skinner sería que, al accionar la palanca, el ratón recibiese una pequeña descarga eléctrica, por lo que con el tiempo, dejaría de accionarla. Un ejemplo de nuestra vida cotidiana es cuando recriminamos a alguien que no haya sabido guardar un secreto.
3. Omisión del refuerzo: consiste en no dar refuerzo, ni positivo ni negativo, lo que trae como consecuencia la eliminación de la conducta. Por ejemplo, si el ratón no recibiera nada al accionar la palanca, dejaría de hacerlo.
4. Reforzamiento negativo: consiste en dar un refuerzo negativo para hacer que se produzca una conducta. Por ejemplo: tenemos a un niño y a su padre. El niño quiere un helado, pero su padre no se lo quiere comprar, entonces el niño comienza a llorar (refuerzo negativo) y el padre finalmente le compra el helado (se produce la conducta).

Obviamente la teoría del condicionamiento instrumental es más amplia, pero yo quería contaros simplemente lo principal. Espero que os haya servido, ¡hasta la próxima!



-Inés

miércoles, 25 de febrero de 2015

LA IMAGINACIÓN

¡Buenas! En la entrada de hoy vamos a hablar sobre la imaginación.

Bien, la imaginación es una de las cualidades más importante del hombre. Lo que hace es recrear imágenes de la realidad que anteriormente nos ha proporcionado la percepción, pero también las puede alterar, o incluso crearlas nuevas. En su faceta más dependiente, está muy ligada a la memoria, ya que si no fuéramos capaces de recordar objetos en ausencia de éstos, la imaginación no sería posible.
Hay dos tipos principales de imaginación:
  • Onírica: se da en un estado inconsciente o de sueño, por lo que es involuntaria. Recrea mundos fantásticos, y según algunas teorías, recrea de forma imaginaria e inofensiva nuestros impulsos no conscientes.
  • De vigilia: se da cuando estamos conscientes. A su vez puede ser:
  • Reproductora, si reproduce imágenes de la realidad que ya se han percibido antes. Su principal función es conocer la realidad, descubriendo las relaciones que mantienen los hechos entre sí.
  • Creadora, si crea, inventa o anticipa nuevas imágenes. Es similar a la imaginación onírica pero en estado consciente.


A lo largo de la historia, se ha considerado a la imaginación como una facultad opuesta a la razón, ya que ésta era asociada con lo real y con lo verdadero y la imaginación quedaba relegada al ámbito de la locura y la ilusión.
El filósofo Herbert Marcuse, reivindicó el valor positivo de la imaginación debido a su carácter revolucionario e incorformista. Nos dice que la razón se limita a aceptar la realidad tal y como es, sin embargo, la imaginación no acepta los límites que ésta impone a la felicidad, ya que considera posible el cambio. Por esta razón es una de las cualidades más importantes que tenemos.

Esta opinión sobre el concepto de imaginación, me hizo recordar la película de 'Amélie', una película francesa que no sé si conoceréis, si es que no, aquí podéis ver el trailer.




Personalmente, esta película no es de mis favoritas, no es de esas películas que vería una y otra vez sin cansarme. Pero de todo se puede sacar alguna enseñanza, y lo que nos enseña Amélie es algo bastante interesante. En esta película se nos muestra el maravilloso poder de la imaginación. Se nos muestra como, si nosotros verdaderamente queremos cambiar algo, lo podemos conseguir, solo necesitamos creérnoslo. Y en mi opinión, para poder cambiar las cosas, la imaginación es algo indispensable, ya que cuando la dejamos volar, nos enseña una infinidad de realidades, realidades diferentes a la nuestra, pero realidades que podemos lograr. Simplemente tenemos que dejar de resignarnos, y cuando tenemos una idea, cambiar el  '¿Para qué esforzarme si no va a servir de nada?' por un 'Oye... ¿y por qué no?'.


Muchas veces envidio a los niños por ese poder que tienen para imaginar, para crear sus propios mundos y aislarse de la realidad, de las preocupaciones y de los problemas. Es cierto que cuando vamos creciendo, debemos mantener un pie en el mundo real, pero también es importante ser capaces de tener el otro vagando por esos mundos que nos proporciona la imaginación, ya que es el primer paso para hacer que las cosas sean como nosotros queramos que sean.


Bueno, y hasta aquí mi entrada dedicada a la imaginación, esa capacidad que nos permite recrear imágenes, situaciones, objetos, etc. en ausencia de los mismos; esa capacidad que nos permite olvidarnos por un momento de la realidad en la que vivimos y entrar en otra completamente diferente, en un nuevo mundo que es exactamente como nosotros queremos que sea; es esa capacidad que nos hace diferentes del resto de los animales, que nos hace únicos; y por último, esa capacidad que, acompañada de un poquito de esfuerzo, puede ayudarnos a cambiar nuestra vida.




-Inés