domingo, 7 de junio de 2015

HOBBES

¡Muy buenas!

Hoy os traigo una entrada sobre Hobbes, uno de los teóricos del Contrato Social que hemos estudiado en clase junto a Locke y Rousseau.

La principal obra de Hobbes es Leviathan.


A diferencia de Aristóteles, que definió al hombre como un ser social por naturaleza, para Hobbes, el hombre es un lobo para el hombre.
En el estado de naturaleza que nos describe, todos los hombres poseen similares características físicas e intelectuales. De esta igualdad surge la esperanza común de poseer aquello que se desea, pero en el momento en el que dos o más hombres desean la misma cosa, nacen la enemistad y la guerra. Cada individuo verá en el otro un rival al que buscará dominar.

Siendo el estado de naturaleza un estado de guerra de todos contra todos, el progreso resulta imposible y cada uno deberá sobrevivir por sus propios medios. Nada es justo o injusto, ya que no existen las leyes. Pero por otra parte, el hombre tiene una inclinación natural a la paz, guiada por el temor a la muerte y el deseo de tener una vida placentera. La razón sirve para encontrar esa paz, y así es como surge el contrato social, que es, básicamente, el acuerdo de no destruirse mutuamente. 
Los individuos renuncian a sus poderes y los transfieren a un Soberano o Asamblea, aunque más tarde, Hobbes niega la posibilidad de una Asamblea, ya que habría enfrentamientos como el el estado de naturaleza, por lo que es mejor que todo el poder se concentre en una misma figura.
Hobbes es un fiel defensor de la monarquía absoluta. En su contrato social, todos los poderes se transfieren a un Soberano, que está por encima del pueblo.

El estado de naturaleza no existió realmente en la historia, sirve como hipótesis para reflexionar sobre el funcionamiento de la sociedad humana y ayuda a Hobbes a defender la monarquía absoluta sin tener que apelar al derecho divino.
Ahora bien, el estado de naturaleza está latente en todas las sociedades humanas, y cuando se rompe el pacto que las aglutina, se ven abocadas a caer en el estado de guerra permanente.


Fuera del Estado civil hay siempre guerra de cada uno contra todos. Mientras los hombres viven sin un poder común que los atemorice a todos, se hallan en la condición de guerra de todos contra todos. La guerra no consiste solamente en batallar, sino que en el hombre hay una disposición permanente hacia ella y, cuando la guerra no es manifiesta, siempre se encuentra de forma latente, aún en la sociedad civil

¡Hasta pronto!

-Inés

domingo, 31 de mayo de 2015

SANTO TOMÁS DE AQUINO

¡Muy buenas!
En la entrada anterior os hablé sobre San Agustín y la síntesis que hizo de la razón y la fe. Bien, pues hoy os traigo al representante de la otra corriente filosófica que se dio en la Edad Media, Santo Tomás de Aquino.
Santo Tomás es el máximo representante de la escolástica, corriente que se dio tras la patrística y que da nombre genérico a la filosofía medieval debido a su importancia.
Dentro de la obra de San Agustín me centraré en su síntesis en torno a la relación fe-razón, que como expliqué en la entrada anterior, es la principal preocupación en la filosofía de la Edad Media.

La principal tarea de Santo Tomás fue hacer racional la fe, se encargó de encajar la filosofía dentro de los dogmas del cristianismo.
Antes y después de San Agustín, bullía en la cabeza de muchos pensadores un interrogante: ¿Qué ocurre si las conclusiones de la razón difieren de las verdades reveladas por Dios?
Algunos teólogos, que identificaban el cristianismo con la verdad y el paganismo con la mentira, y que normalmente tenían escasos conocimientos sobre los sistemas filosóficos griegos, repudiaron los contenidos de la razón. Por otra parte, los puelemistas anticristianos rechazaron los contenidos de la revelación por ser irracionales.

En el mundo musulmán se produjo una situación parecida hasta que el pensador árabe Averroes desarrolló la teoría de la doble verdad. Según esta, hay dos verdades, la de fe y la de razón., ambas opuestas e irreconciliables, pero ambas válidas. Esta teoría fue un intento desesperado por defender la autonomía de la razón frente a la fe.


Santo Tomás establecerá una delimitación clara entre razón y fe y negará la doctrina de la doble verdad. Piensa que razón y fe son dos formas de saber que nos proporcionan conocimientos acerca del mundo, y aunque coinciden en esto, tienen muchas diferencias.
Mientras que la fe se origina de la creencia en la revelación divina (carácter sobrenatural) la razón es completamente natural, ya que está basada en las capacidades sensibles e intelectuales del ser humano.
Mientras que la fe nos proporciona conocimiento sobre los seres que quedan al margen de nuestro entendimiento, la razón nos informa de los seres materiales.
Se suele decir que la fe establece los conocimientos de 'de arriba a abajo' (de Dios a los seres concretos) y la razón 'de abajo arriba' (de los seres concretos a Dios).
La razón, por lo tanto, es limitada, ya que no puede conocer una serie de realidades que nos desbordan. Para conocer estas, está la fe. La fe, no suprime a la razón, sino que la complemente y completa.
Sin embargo, hay cuestiones, como el origen del mundo o la inmortalidad del alma, que pueden ser abordadas desde ambas perspectivas. Este es el conflicto que Santo Tomás pretendía  solucionar.

La solución que Tomás plantea es la de que, en primer lugar, la fe tiene que servir de guía e iluminación a la razón.
En caso de incompatibilidad entre las conclusiones racionales y la fe religiosa, las primeras deben ser consideradas como necesariamente falsas, lo que obligará al filósofo a revisar sus razonamientos para detectar dónde se ha equivocado.
La fe, solo le indica a la razón lo que es falso, pero no el camino que seguir.
También nos dice que la razón, puede y debe prestar su ayuda a la fe, ya que la teología puede aprovechar la filosofía para la defensa de los artículos de fe.

Con esta solución la razón obtuvo una autonomía relativa como fuente de conocimiento que para perfeccionarse se apoya en la fe.
Por último, Tomás dijo que los conflictos de surgen entre ambas solo son aparentes, ya que se producen por un uso erróneo de la razón cuando no se recurre al auxilio de la fe.



-Inés

domingo, 17 de mayo de 2015

FILOSOFÍA DE SAN AGUSTÍN: RAZÓN Y FE

¡Buenas tardes! Hoy vengo a hablaros sobre la filosofía de San Agustín.

San Agustín es un pensador que pertenece a la primera etapa de la Filosofía medieval conocida como Patrística.

Durante toda la Edad Media la preocupación principal en la Filosofía, fue el problema de la relación entre razón y fe. Ahora vamos a ver como lo afrontó San Agustín:

Para nuestro pensador, no hay una distinción clara entre razón y fe. 
Existe una sola verdad, y esta es la revelada por la religión. La razón lo que puede hacer es contribuir a comprenderla mejor. 
''Cree para comprender'' nos dice en una expresión de claro predominio de la fe, ya que, sin la creencia en los dogmas de fe no podremos llegar a comprender la verdad, Dios y todo lo creado por Él.
''Comprende para creer'' nos dice en clara alusión al papel subsidiario, pero necesario, de la razón como instrumento de aclaración de la fe: la fe puede y debe apoyarse en el discurso racional. ya que este, si está bien utilizado, no puede estar en desacuerdo con ella.

Esta vinculación entre razón y fe, se mantuvo en el pensamiento medieval hasta que Tomás de Aquino hizo una nueva interpretación.



¡Hasta otro día!

-Inés

domingo, 3 de mayo de 2015

LA REPÚBLICA DE PLATÓN

¡Muy buenas! En la entrada de hoy vengo a hablaros un poco sobre La república de Platón, obra en la que nos describe cómo sería su ciudad ideal.

Comenzaremos aclarando que hubo un hecho que marcó a Platón de por vida y determinó su filosofía: la condena y muerte de Sócrates.
Platón admiraba a Sócrates, por lo que se preguntaba cómo era posible que en Atenas no hubiera sitio para el hombre más sabio y justo que él había conocido. Se dio cuenta de que ''el filósofo solo tiene sitio en la ciudad si se convierte en jefe de ella; de lo contrario, la filosofía pasa a ser una actividad peligrosa''. A partir de esto desarrolló su ciudad ideal, una ciudad perfecta, utópica, en la que podría vivir un hombre como Sócrates y en la que los filósofos serían los gobernantes.

Ahora vamos a ver sus rasgos esenciales:
Esta ciudad es una ciudad simple, donde el hombre vive en sociedad ya que no es capaz de abastecerse por sí solo, por lo tanto, el lazo social no es el miedo, sino la solidaridad. Como el hombre necesita cosas y, como hemos dicho anteriormente, no es capaz de autoabastecerse, se crea la división social del trabajo, de forma que en la ciudad, todo el mundo tiene algo que hacer. Así, poco a poco la ciudad se va haciendo más rica y lujosa. Aparece entonces la clase de los guardianes, que son los encargados de defender la ciudad de los enemigos y de gobernarla, por lo que hay que escogerlos con cuidado de la élite moral y física de los adolescentes. A todos ellos se les da una educación común, que trata de inculcar los valores de la virtud y la justicia. Se comienza por la educación primaria, que se da a todos los niños y consta de música y gimnasia. Después, para los futuros guardianes, se crea la enseñanza secundaria, que les instruye en ciencia y en educación militar. 
Tras 10 años de pruebas morales y ejercicios científicos, los futuros gobernantes se preparan para afrontar la prueba más difícil, la de la filosofía. Si logran pasarla, se convierten en reyes de la ciudad.

Hay que aclarar que los guardianes no dominan la ciudad, sino que la sirven, y para ello tienen que renunciar a todos las riquezas, por lo que su modo de vida no resulta atractivo para algunas personas.

De esta manera, Platón elabora tres clases sociales según los grados de saber: la base económica, los guardianes y los reyes filósofos. A cada una de estas clases, le corresponde un tipo de alma y una virtud, pero no quiero extenderme mucho, así que no entraré en ello.


Por último, decir que, la justicia, sin tener asiento fijo en ninguna de estas tres partes, es la que rige y orienta todo.

Y hasta aquí la entrada de hoy, no he querido entrar en muchos detalles, pero espero que os haya quedado un poco claro qué era para Platón una ciudad ideal.

¡Nos vemos pronto!

-Inés


viernes, 27 de febrero de 2015

CONDICIONAMIENTO INSTRUMENTAL - SKINNER

¡Hola a todos! Hoy vamos a hablar sobre el condicionamiento instrumental. 
Lo primero de todo, decir que el condicionamiento instrumental es una teoría que se encuentra dentro del conductismo, que es una corriente psicológica que analiza la conducta humana desde una perspectiva totalmente científica, preocupándose por las conductas que se pueden observar y dejando de lado los procesos mentales.
La primera teoría conductista fue el condicionamiento clásico de Pavlov, que trabajó con perros y llevó sus resultados al ámbito humano. Pero, esta teoría no daba respuesta a todo lo que debía, por lo que Skinner desarrolló el condicionamiento instrumental.
Se planteó como objetivo principal descubrir las leyes que rigen el aprendizaje, para ello ideó lo que se conoce como 'Caja de Skinner': cogió una caja y puso una palanca, de modo que si se presionaba caía comida. Metió dentro a un ratón, y este comenzó a investigar, accionó la palanca y recibió comida. Después de un tiempo, el ratón lo había aprendido y accionaba la palanca a propósito para obtener la comida.
¿Qué conclusión sacó Skinner de esto? Sencillo, que para que se realice un aprendizaje, es necesario que haya un refuerzo (en el experimento, la comida).
Así, dependiendo del tipo de refuerzo que se utilice, se distinguen 4 tipos de condicionamiento instrumental:
1. Reforzamiento positivo: es el caso del que hemos hablado anteriormente. Se utiliza un premio o una recompensa para hacer que se desarrolle una conducta. Un ejemplo en el ámbito humano sería un niño que pronuncia sus primeras palabras y ve que a su alrededor se producen muestras de alegría, lo que le lleva a seguir pronunciando palabras.
2. Castigo: consiste en dar un refuerzo negativo para evitar que se produzca una acción. En el experimento de Skinner sería que, al accionar la palanca, el ratón recibiese una pequeña descarga eléctrica, por lo que con el tiempo, dejaría de accionarla. Un ejemplo de nuestra vida cotidiana es cuando recriminamos a alguien que no haya sabido guardar un secreto.
3. Omisión del refuerzo: consiste en no dar refuerzo, ni positivo ni negativo, lo que trae como consecuencia la eliminación de la conducta. Por ejemplo, si el ratón no recibiera nada al accionar la palanca, dejaría de hacerlo.
4. Reforzamiento negativo: consiste en dar un refuerzo negativo para hacer que se produzca una conducta. Por ejemplo: tenemos a un niño y a su padre. El niño quiere un helado, pero su padre no se lo quiere comprar, entonces el niño comienza a llorar (refuerzo negativo) y el padre finalmente le compra el helado (se produce la conducta).

Obviamente la teoría del condicionamiento instrumental es más amplia, pero yo quería contaros simplemente lo principal. Espero que os haya servido, ¡hasta la próxima!



-Inés

miércoles, 25 de febrero de 2015

LA IMAGINACIÓN

¡Buenas! En la entrada de hoy vamos a hablar sobre la imaginación.

Bien, la imaginación es una de las cualidades más importante del hombre. Lo que hace es recrear imágenes de la realidad que anteriormente nos ha proporcionado la percepción, pero también las puede alterar, o incluso crearlas nuevas. En su faceta más dependiente, está muy ligada a la memoria, ya que si no fuéramos capaces de recordar objetos en ausencia de éstos, la imaginación no sería posible.
Hay dos tipos principales de imaginación:
  • Onírica: se da en un estado inconsciente o de sueño, por lo que es involuntaria. Recrea mundos fantásticos, y según algunas teorías, recrea de forma imaginaria e inofensiva nuestros impulsos no conscientes.
  • De vigilia: se da cuando estamos conscientes. A su vez puede ser:
  • Reproductora, si reproduce imágenes de la realidad que ya se han percibido antes. Su principal función es conocer la realidad, descubriendo las relaciones que mantienen los hechos entre sí.
  • Creadora, si crea, inventa o anticipa nuevas imágenes. Es similar a la imaginación onírica pero en estado consciente.


A lo largo de la historia, se ha considerado a la imaginación como una facultad opuesta a la razón, ya que ésta era asociada con lo real y con lo verdadero y la imaginación quedaba relegada al ámbito de la locura y la ilusión.
El filósofo Herbert Marcuse, reivindicó el valor positivo de la imaginación debido a su carácter revolucionario e incorformista. Nos dice que la razón se limita a aceptar la realidad tal y como es, sin embargo, la imaginación no acepta los límites que ésta impone a la felicidad, ya que considera posible el cambio. Por esta razón es una de las cualidades más importantes que tenemos.

Esta opinión sobre el concepto de imaginación, me hizo recordar la película de 'Amélie', una película francesa que no sé si conoceréis, si es que no, aquí podéis ver el trailer.




Personalmente, esta película no es de mis favoritas, no es de esas películas que vería una y otra vez sin cansarme. Pero de todo se puede sacar alguna enseñanza, y lo que nos enseña Amélie es algo bastante interesante. En esta película se nos muestra el maravilloso poder de la imaginación. Se nos muestra como, si nosotros verdaderamente queremos cambiar algo, lo podemos conseguir, solo necesitamos creérnoslo. Y en mi opinión, para poder cambiar las cosas, la imaginación es algo indispensable, ya que cuando la dejamos volar, nos enseña una infinidad de realidades, realidades diferentes a la nuestra, pero realidades que podemos lograr. Simplemente tenemos que dejar de resignarnos, y cuando tenemos una idea, cambiar el  '¿Para qué esforzarme si no va a servir de nada?' por un 'Oye... ¿y por qué no?'.


Muchas veces envidio a los niños por ese poder que tienen para imaginar, para crear sus propios mundos y aislarse de la realidad, de las preocupaciones y de los problemas. Es cierto que cuando vamos creciendo, debemos mantener un pie en el mundo real, pero también es importante ser capaces de tener el otro vagando por esos mundos que nos proporciona la imaginación, ya que es el primer paso para hacer que las cosas sean como nosotros queramos que sean.


Bueno, y hasta aquí mi entrada dedicada a la imaginación, esa capacidad que nos permite recrear imágenes, situaciones, objetos, etc. en ausencia de los mismos; esa capacidad que nos permite olvidarnos por un momento de la realidad en la que vivimos y entrar en otra completamente diferente, en un nuevo mundo que es exactamente como nosotros queremos que sea; es esa capacidad que nos hace diferentes del resto de los animales, que nos hace únicos; y por último, esa capacidad que, acompañada de un poquito de esfuerzo, puede ayudarnos a cambiar nuestra vida.




-Inés

domingo, 15 de febrero de 2015

LA RAZÓN A LO LARGO DE LA HISTORIA

¡Muy buenas! Sé que hace mucho que no aparezco por aquí, pero la verdad es que con exámenes y demás es bastante difícil. 
Hoy vengo a hacer un pequeño repaso de las diferentes maneras que ha habido de considerar a la razón a lo largo de la historia.
En primer lugar, saber, que desde siempre, la razón ha sido considerada como uno de los atributos esenciales del ser humano, lo que nos hace diferenciarnos de los animales y nos permite sobrevivir en el entorno hostil que nos rodea.
Las diferentes corrientes que han definido el concepto de razón son las siguientes:

Idealismo platónico
Los filósofos griegos fueron los primeros que afirmaron que el hombre era un ser racional. 
Entre los filósofos clásicos, Platón es el máximo exponente del carácter racionalista del pensamiento griego. Para él, hay dos tipos de conocimiento: el intelectual y el sensible. Al primero lo valora positivamente, al contrario que al segundo, que es poco fiable ya que es el conocimiento de un mundo imperfecto y cambiante. La razón es la responsable del conocimiento intelectual, que es el verdadero ya que nos muestra la auténtica realidad, el mundo de las ideas.

Optimismo racionalista
El racionalismo del siglo XVII se caracteriza por la creencia en la capacidad ilimitada de la razón para conocerlo todo. El más claro exponente es Descartes. Según él, para levantar todo el edificio del conocimiento humano, sólo hace falta usar de manera metódica la razón. Además, este uso no sólo permite conocer la realidad, sino que también permite y debe orientar la acción humana.

Empirismo radical
Para esta corriente, la razón no es ilimitada y además, existen dudas sobre su capacidad para proporcionar un conocimiento seguro acerca de cualquier realidad. Su principal idea es 'solo podemos conocer aquello de lo que hemos tenido experiencia sensible'. De esta forma, aquellas ideas que no proceden de una impresión sensible, no pueden ser conocidas.
Para esta corriente, la ciencia deja de ser seguridad y se convierte en probabilidad, ya que, por mucho que observemos que un fenómeno sucede a otro, jamás podremos afirmar que seguirá ocurriendo así.
El principal exponente es Hume, que con su ética, el emotivismo moral, niega que la razón sea la que determina nuestra conducta, sino que son los sentimientos de aprobación o rechazo los que mueven nuestras acciones.

Criticismo ilustrado
La Ilustración resalta el protagonismo de la razón en todos lo ámbitos. Ésta, no debe obedecer a ninguna autoridad externa y debe adoptar como función principal la crítica, en el sentido de cuestionar absolutamente todo. 
El principal exponente es Kant, que llega al punto de criticar la razón misma, estudiando qué se puede conocer y hasta dónde. Este pensador considera primordial aclarar cuál es el poder de la razón. Llega a una conclusión en la que sintetiza el racionalismo y el empirismo: la razón se limita a la experiencia, pero aún así, es capaz de proporcionar un conocimiento fiable y seguro.


Bueno, hasta aquí el pequeño repaso de la historia del concepto de razón. ¡Nos vemos pronto!

-Inés